Marcos Paz vivió un fin de semana a puro carnaval y alegría. La responsable de Desarrollo Estratégico y Delegaciones, Verónica Casco, destacó que “el balance es altamente positivo”, luego de haber reprogramado las fechas originales. Fue un evento netamente familiar,muchos vecinos y vecinas acompañando a las murgas locales y de otros lugares. Las agrupaciones barriales, que trabajaron durante meses para cada presentación, fueron protagonistas de ambas jornadas. “Las murgas son el resultado de un trabajo en gran medida voluntario, de gente que ama, tiene una pasión por esta actividad y lo hacen con mucho cariño”, señaló, al tiempo que subrayó el esfuerzo que implica sostener estos espacios en un contexto económico complejo. También se remarcó el acompañamiento municipal, tanto en la organización como en el operativo de seguridad, que fue “discreto pero eficiente”, y la colaboración a través de premios sorteados a beneficio de las propias murgas. En paralelo, en el Paseo de la Estación el Carnaval Norteño celebró su quinta edición con una propuesta cultural distinta que sigue creciendo año tras año. La responsable de Cultura, Liliana Vasallo resaltó la participación en rituales como la ofrenda a la Pachamama y destacó que “esta edición fue la de máxima convocatoria y contó con el cierre del reconocido artista Tomás Lipán”.

